La pastoral juvenil del colegio, encabezada por la hermana Rosa Villarroel y las profesoras Daniella Farías y Valentina León vivieron una jornada profundamente significativa en el Eleam Lelfunrayen de Nueva Imperial. Los jóvenes llegaron con entusiasmo y corazones dispuestos a compartir, llevando consigo dinámicas, cantos y gestos sencillos que se transformaron en momentos de alegría para los adultos mayores.
La visita no solo fue un espacio de entretención, sino también de compañía sincera y escucha atenta. Los ancianos, con sonrisas y palabras de gratitud, hicieron sentir que cada instante compartido tenía un valor incalculable. La hermana Rosa y la profesora Daniella guiaron a los jóvenes para que cada gesto estuviera impregnado de respeto y cariño, fortaleciendo así el vínculo intergeneracional.
El encuentro dejó huellas emocionales tanto en los residentes como en los visitantes. Los adultos mayores se sintieron acogidos y valorados, mientras que los jóvenes descubrieron la importancia de servir con empatía y de reconocer la riqueza de la experiencia de quienes han recorrido un largo camino de vida.
La pastoral juvenil proyecta continuar con estas instancias, convencida de que cada visita es una oportunidad para construir una comunidad más humana y solidaria, donde la inclusión y el respeto se viven en acciones concretas.